El parque Martes, Jun 24 2008 

Un día de vacaciones en Cáceres, vacaciones de Semana Santa, dos niñas, llamadas Elena y Beatriz, se fueron a casa para avisar a sus madres si podían ir al parque. Les dijeron que sí.

—¡Vamos a los columpios! —dice Beatriz.

—Yo estoy cansada, si tengo que esperar cola, buf, no quiero —dice Elena.

—Eso da igual —dice Beatriz.

—Pero es que a mí no me da igual —dice Elena.

—Vale, Beatriz, montaré —dice Elena, otra vez.

—Vale, Elena, nos vamos a montar en el tobogán —dice Beatriz.

—Beatriz, ¿nos montamos las dos juntas?

Y se montaron las dos juntas en el tobogán, pero no cabían porque era estrecho. Hasta que se dieron cuenta que había otro más grande, para mayores. Porque a ellas no les gustaba los de pequeños.

Cuando acabaron de montarse en el tobogán, Elena tuvo una buena idea. En el balancín. Y estando en el balancín hicieron el pulpo, para después no darse vueltas.

La piscina Viernes, Abr 11 2008 

Todo comenzó en el pueblo, de Marina. Marina estaba en el parque con sus primas. La mayor se llama Marta y la otra Blanca. Marta estaba cansada de jugar. Marina le pregunta:

—¿Qué te pasa?

Le contestó:

—Es que estoy un poco cansada.

Blanca tiene una idea.

—¿Por qué no nos vamos a la piscina?

—Pero Blanca, tú no sabes nadar —dice Marta.

—Pero me llevo los manguitos —dice Blanca.

—¿Te dejan si vamos a hacer una carrera? —dice Marina.

Y ganó Blanca. Y la segunda, Marina. Marta dijo que Blanca había hecho trampa.

—Yo no he hecho trampa, pero es que llevaba manguitos.

—Normal… —dice Marina.

Se encontraron con Sara. Sara es muy simpática.

—Estamos haciendo una carrera —dice Blanca.

—¡Me apunto! —dice Sara.

—Vale —dice Marina.

—Vamos, Sara —dice Marta.

—¡Allá voy!

Y esta vez ganó Sara. Quedó la primera.

—¡Bieeen! —dice Sara.

Pero Marta, como siempre, algunas veces Blanca cuando era pequeña estaba en la piscina de bebé.