Todo comenzó en el pueblo, de Marina. Marina estaba en el parque con sus primas. La mayor se llama Marta y la otra Blanca. Marta estaba cansada de jugar. Marina le pregunta:

—¿Qué te pasa?

Le contestó:

—Es que estoy un poco cansada.

Blanca tiene una idea.

—¿Por qué no nos vamos a la piscina?

—Pero Blanca, tú no sabes nadar —dice Marta.

—Pero me llevo los manguitos —dice Blanca.

—¿Te dejan si vamos a hacer una carrera? —dice Marina.

Y ganó Blanca. Y la segunda, Marina. Marta dijo que Blanca había hecho trampa.

—Yo no he hecho trampa, pero es que llevaba manguitos.

—Normal… —dice Marina.

Se encontraron con Sara. Sara es muy simpática.

—Estamos haciendo una carrera —dice Blanca.

—¡Me apunto! —dice Sara.

—Vale —dice Marina.

—Vamos, Sara —dice Marta.

—¡Allá voy!

Y esta vez ganó Sara. Quedó la primera.

—¡Bieeen! —dice Sara.

Pero Marta, como siempre, algunas veces Blanca cuando era pequeña estaba en la piscina de bebé.